Cansadas las ranas del propio desorden y anarquía en que vivían, mandaron una delegación a Zeus para que les enviara un rey.
Zeus, atendiendo su petición, les envió un grueso leño a su charca.
Espantadas las ranas por el ruido que hizo el leño al caer, se escondieron donde mejor pudieron. Por fin, viendo que el leño no se movía más, fueron saliendo a la superficie y dada la quietud que predominaba, empezaron a sentir tan grande desprecio por el nuevo rey, que brincaban sobre él y se le sentaban encima, burlándose sin descanso.
Y así, sintiéndose humilladas por tener de monarca a un simple madero, volvieron donde Zeus, pidiéndole que les cambiara al rey, pues éste era demasiado tranquilo.
Indignado Zeus, les mandó una activa serpiente de agua que, una a una, las atrapó y devoró a todas sin compasión.
A la hora de elegir los gobernantes, es mejor escoger a uno sencillo y honesto, en vez de a uno muy emprendedor pero malvado o corrupto.
Esopo
APLICACIÓN PARA LA VIDA
No todo cuanto se elige en la vida es conveniente. La sabiduría para escoger con acierto lo que se quiere no depende de impulsos y soluciones momentáneas. Sucede igual cuando las personas eligen a otros; ponen su confianza en ellos porque podrían salvarles o sacarles adelante. Sin embargo, cuando el carácter se revela y muestra su mal, en quien se había confiado se encuentra motivo de fraude y frustración. Se olvida a veces que los seres humanos fallamos y que sólo Dios es perfecto, y que gracias a su perfección nunca falla, y es fuente confiable y fidedigna de elección para el hombre. Así que, a la hora de votar por alguien, una segunda, tercera…mirada, puede dar mejor discernimiento.
PARA MEDITAR
- ¿En quién o en qué se encuentra puesta mi seguridad y confianza?
- ¿Soy una persona dependiente o independiente de los demás?
- ¿En qué situaciones me he equivocado por elegir mal?

No hay comentarios:
Publicar un comentario