miércoles, 17 de diciembre de 2014

19. LAS DOS RANAS


Tenían dos Ranas
Sus pastos vecinos,
Una en un estanque,
Otra en el camino.
Cierto día a ésta
Aquélla la dijo:
«¡Es creíble, amiga,
De tu mucho juicio,
Que vivas contenta
Entre los peligros,
Donde te amenazan,
Al paso preciso,
Los pies y las ruedas
Riesgos infinitos!
Deja tal vivienda;
Muda de destino;
Sigue mi dictamen
Y vente conmigo.»
En tono de mofa,
Haciendo mil mimos,
Respondió a su amiga:
«¡Excelente aviso!
¡A mí novedades!
Vaya, ¡qué delirio!
Eso sí que fuera
Darme el diablo ruido.
¡Yo dejar la casa
Que fue domicilio
De padres, abuelos
Y todos los míos,
Sin que haya memoria
De haber sucedido
La menor desgracia
Desde luengos siglos!»
«Allá te compongas;
Mas ten entendido
Que tal vez sucede
Lo que no se ha visto.»
Llegó una carreta
A este tiempo mismo,
Y a la triste Rana
Tortilla la hizo.
Por hombres de seso
Muchos hay tenidos,
Que a nuevas razones
Cierran los oídos.
Recibir consejos
Es un desvarío;
La rancia costumbre
Suele ser su libro.



                                               F. M. Samaniego





APLICACIÓN PARA LA VIDA

Prevenir nunca es del todo malo, cuando se sabe que los eventos de la vida muchas veces ocurren para bien o para mal. Ninguna persona o ser es la excepción a las consecuencias de los actos y acontecimientos de la existencia. La vida puede cambiar en segundos, igualmente positiva o negativamente, y demostrarnos su poderío. Atender los consejos sabios y la experiencia del diario vivir no es bueno despreciar. Hasta la vida en algún momento nos pueden salvar.

PARA MEDITAR

- ¿Atiendo con prudencia los buenos consejos de otros? 
- ¿Cuento con personas que me puedan asesorar o aconsejar adecuadamente en la vida? 
- ¿Valoro la sabiduría de la vida, de los eventos?

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