Un escorpión, que deseaba atravesar el río, le dijo a una rana:
- Llévame a tu espalda.
- ¡Que te lleve a mi espalda!- contestó la rana-. ¡Ni pensarlo! ¡Te conozco! ¡Si te llevo a mi espalda, me picarás y me matarás!
- No seas estúpida- le dijo entonces el escorpión-. ¿No ves que si te pico te hundirás en el agua y que yo, como no sé nadar, también me ahogaré?
Los dos animales siguieron discutiendo hasta que la rana fue persuadida. Lo cargó sobre su resbaladiza espalda, donde él se agarró y empezaron la travesía.
Llegados al medio del gran río, allí donde se crean los remolinos, de repente el escorpión picó a la rana. Esta sintió que el veneno mortal se extendía por su cuerpo y, mientras se ahogaba, y con ella el escorpión, le gritó:
- ¡Ves! ¡Te lo había dicho! ¿Pero qué has hecho?
- No puedo evitarlo- contestó el escorpión antes de desaparecer en las aguas- Es mi naturaleza.
Fábula Africana
APLICACIÓN PARA LA VIDA
La vida suele mostrar la idiosincrasia de cada persona, tarde o temprano; es decir que, nuestra naturaleza humana si no es dominada, controlada, evidencia tendencias insanas hacia los demás y hacia uno mismo. El daño que se hace a otros, es daño que se causa uno mismo, faltando a la fidelidad, la moral, la integridad. El trabajar unidos, el construir unidos, no es un principio netamente administrativo u organizacional; es una necesidad recíproca para una mejor vida en sociedad a todo nivel.
PARA MEDITAR
- ¿Soy una persona escorpión o mi actitud es la de la ranita?
- ¿He sido víctima alguna vez de traiciones? ¿Qué sentimientos experimenté?
- ¿Qué lugar ocupan valores como la sinceridad, la honestidad y la integridad en mi vida?

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